El escritorio de Bengala
23 de diciembre de 2024
Marianela Saleta
23 de julio de 2025
Acaba de publicarse en Amazon una nueva obra de ELISA ARRÁIZ LUCCA, escritora y novelista, con un nombre singular y tal vez extraño, por extranjero: El escritorio de Bengala. Es una novela histórica, muy singular y novedosa para nosotros los venezolanos.
En general, creo que hoy día todos los venezolanos somos partidarios de la Leyenda Dorada, y que, frente al análisis de la guerra de la Independencia, somos bolivarianos y estamos del lado patriota. Imaginémonos lo que para los venezolanos realistas significó en su momento, el Decreto de Guerra a Muerte… ¡Oh sorpresa!
La novela está basada en hechos reales, con algo de ficción. Trata de los antepasados y contemporáneos de dos largas familias sobre las que Elisa Arráiz investiga y delinea los personajes de cada linaje. Temporalmente se conocen ocho generaciones, tratadas en la novela, los personajes mas importantes vivieron su vida real y los hechos históricos de su momento los padecieron o los disfrutaron según el bando en el que se encontraban. La vida de los personajes principales, hacendados, y la de los secundarios, aquellos que se mueven a su alrededor, son o no ficción. Hay el personaje real, investigado en archivos, y que responde con su conducta, a los acontecimientos socio políticos de cada etapa de la historia.
Yo me interesé mucho, entre otros, pues todos conocemos la historia de Gual y España, héroes precursores de la independencia y en mi familia, José María España, residente de La Guaira, era tío abuelo de mi bisabuela Dolores Rodríguez España, hija de Dolores España, por mi lado materno.
Resulta que Elisa Arráiz y yo somos primas por ese mismo apellido, España, y ella, además, es descendiente de un Larruleta, así que decidió investigar y escribir lo que vivieron. A medida que yo iba leyendo la iba llamando con mis comentarios de sorpresa, tras sorpresa… Lo investigado tuvo como consecuencia lo que hallaremos en la novela: un grupo de venezolanos, descendientes de los españoles, los administradores que trajo la Compañía Guipuzcoana, se sentían a la vez españoles y también venezolanos, tenían propiedades en Venezuela y en España, al comenzar los movimientos independentistas, de un modo natural, lo de ellos era defender los derechos de Fernando VII, la bandera a respetar era la de España, querían el mantenimiento del status quo, y se produce una diáspora como la que vemos hoy. Por razones propias de su época, muchos venezolanos fueron botados del país y otros decidieron irse, pues pensaban que Bolívar “tenía esto revuelto”, perdían sus haciendas y perdían todo. Su vida y las de sus familias corrían peligro. Sus bienes eran confiscados.
Dos familias durante 200 años, fundamentalmente, conforman la trama: Los Basán y los Larruleta. Las épocas, desde mediados del siglo XVIII hasta Hugo Chávez en Venezuela. 1741-2017.
La vida de Manuel Larruleta Gracián, uno de los primeros españoles-venezolanos en salir, resulta de un inmenso interés, está basada en su historia real, y a partir de allí toda su genealogía nos hace vivir literalmente los sucesos que a lo largo de poco más de dos siglos viven sus familias y parientes. También su hermano Ángel, viudo, con su hijo Luis salen poco después, dejando a una hija muy pequeña en Venezuela. Así viajamos con ellos por varios países del Caribe, por España, la región vasca principalmente y el país vasco en Francia, conociendo sus ciudades y costumbres. Visitamos en Francia, Paris y Bayona. En el Caribe, La Habana, Cuba. Desde el Golfo de México atravesamos el país y llegamos con Manuel Larruleta hasta el Pacífico para iniciar una travesía de cuatro meses en barco, con destino a Manila. La Compañía Guipuzcoana, que en Asia se denominaba Compañía de Filipinas, enviada a sus funcionarios a los diferentes países donde tenía sucursales. En Asia recorreremos junto a Manuel varios países y ciudades, asentándose definitivamente en Bengala, India.
Este joven venezolano hace una vida profesional, comercial e industrial, meteórica y exitosa, en Asia. De Manila pasa al continente y con él conocemos sobre la India, las costumbres, los nexos comerciales con los chinos, la navegación por mares y ríos, el comercio de cabotaje, el contrabando de opio. Luego llega su hermano Ángel con su hijo Luis muy joven… y no les cuento más para que lean la novela que los atrapará como a mí. Se destaca que el amor por Venezuela perduraba, así como los recuerdos y la añoranza. Las distancias eran inmensas, por el espacio, la lejanía, y por el tiempo, la duración de los viajes. Ángel llegará a Asia por otra vía, el buque debe dar una vuelta desde el Caribe, bajar hasta Cabo de Hornos y remontar el Pacífico para arribar a su destino. El Imperio Británico dominaba Asia. Manuel Larruleta, personaje real, llegó a hablar además del español varios idiomas, fue hábil comerciante, luego se separó de la Compañía de Filipinas y emprendió sus propios negocios. Personaje distinguido en su medio, el transporte y el comercio, dueño de barcos y barcazas.
Por supuesto que hay amor, los encuentros, se forman parejas, tienen hijos. Es la vida misma vista como en una película. La novela está, para mi, a la base de una serie de Netflix. Tiene también suspenso e intriga. Ese escritorio comprado en Bengala, fino, maravilloso, con una marquetería de piezas incrustadas, llegará a Venezuela a principios del siglo pasado, pero con una gaveta cerrada y la llave perdida, y así permaneció durante muchísimo tiempo. ¿Qué encierra la gaveta? Acá, el quid de la historia. Y esto finalmente se conocerá, por cierto ¡en época de Hugo Chávez!
Felicité a Elisa personalmente, porque es lo menos que puede hacerse ante esa investigación tan fenomenal que ha realizado y así fue que, como en una entrevista, ella misma me ha facilitado la escritura de estos comentarios. Recomiendo ampliamente la lectura de El escritorio de Bengala. El hallazgo para el lector de encontrarse conque los personajes y las familias, casi todas de apellidos vascos, no estaban del lado patriota sino realista. Yo no lo podía creer, hasta que acepté que, desde su punto de vista, eran de pensamiento monárquico, tenían haciendas en América y casas propias en España, vivían en dos países y la independencia de Venezuela para ellos era una desgracia que trastocaba la vida diaria y empobrecía a los hacendados.
Es un libro de estos que te atrapa y lo tienes que terminar de leer rápido. Te envuelve, revives la historia de Venezuela conociendo el otro lado de la moneda, que también existió y eran venezolanos que querían a su país, que producían riqueza de la tierra y respetaban al Rey. No se plegaron a las fuerzas independentistas. Se entusiasmaron cuando llegó la flota de Morillo. Es ver la historia desde el punto de vista del bando contrario, el realista, lo que nos permite Elisa Arráiz Lucca y eso lo determinan los personajes y los hechos, encontrados en la investigación histórica.
En síntesis, es la vida de personajes y sus familias desde la etapa pre-independentista en Venezuela hasta el presente. Se va desenvolviendo durante las etapas que atraviesan ocho generaciones. Los hechos políticos y económicos presentados son reales y van determinando las razones para emigrar en diversos momentos. Definirla como novela histórica o historia novelada basada en hechos políticos y económicos verídicos, con algunos personajes reales, documentados, quienes vivieron dichos episodios, y otros, ficción de la autora; todo ello constituye la nueva novela imprescindible, EL ESCRITORIO DE BENGALA.
María Cristina Capriles
23 de diciembre de 2024
