
Lo que viví al fin de esta tarde
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Espectáculo dramático imprevisto, resultó el Musical pautado el domingo 8 de junio de 2008 en Nohant, en la residencia que fue de Georges Sand, en el centro de Francia.
Con la anticipación del caso reservamos entradas para el Concierto Literario Une soirée romantique française. Espectáculo que contaría con Guillaume DEPARDIEU, Récitant, quien haría la lectura de textos y poesía francesa del siglo XIX, con Laurent KORCIA, violinista y con Ives HENRY, piano, en el seno de la Fiesta Romántica de Nohant, 2008.
Esperaba con mucho interés poder escuchar, dentro de la mejor lengua francesa, textos de Verlaine, Proust, Saint-Saens, Frank, Fauré…
Con retraso, cosa extrañisima en Francia, suben al escenario los tres artistas. Uno de ellos un joven flaco, flaquísimo, vestido con desgarbo, actor, quien sería el Recitador. Por cierto, hijo del gran actor francés Gerard Depardieu.
Se inicia el espectáculo. Lo primero que hace el joven recitador, con un paquete de hojas sueltas en las manos, y dirigiéndose al público, es decir: NO HE LEIDO EL TEXTO.
Trata de leer y se corta, ¿no puede? Hay un Stenway de cola, el pianista se sienta, el violinista de pie a su lado, comienza el espectáculo musical. El joven camina nervioso, hace muecas, emite ruidos -por no decir rugidos-, se quita la chaqueta, la suelta y se sienta en una butaca prevista para él al lado opuesto del piano… a veces seguía la música con la mano como si dirigiera una orquesta, otras se movía, se paraba, caminaba, bajaba al pasillo frente a la primera fila, se sentaba al borde el escenario…
¿Era una mise en scène? En ese caso muy interesante, sobrecogedora… ¿Era otra cosa? ¿Qué era? También daba ¿miedo, angustia, dolor…?
Nos presentaron a un Drogado, en plena situación de drogadicción, lo que vivimos fue terrible. Un joven flaco, flaquísimo al quitarse la chaqueta, que se movía de un lado a otro, que trató varias veces de leer, a quien el público comenzó a abuchear y le gritaba que quería Música… que se fuera… el joven se enfrenta al público, agarra una de las hojas, otras ya las había ido tirando al piso, hacia atrás y de lado, -¿era parte de la dirección artística?, ¿qué era?, ¿era la locura o incoherencia de un drogado?-... Agarra fuerzas, respira profundo, casi jadeante muchas veces… En un momento dado logra leer unas cuatro líneas y el público lo aplaude, le da calor, pero ya el joven actor no puede más. Se recoge en su butaca. Fuma un cigarrillo tras otro, que saca y enciende en el escenario, hasta que se le acaban y arruga la cajetilla. Los músicos seguían haciendo su música… el espectáculo sobrecogedor era el joven actor.
Producía ruidos extraños, desgarrados, estiraba las manos, se paraba, daba vueltas, regresaba a su silla… Algunas personas del público abandonaban la sala…
Una joven se acercó y subió al escenario, él sentado en la mecedora, ella se agacha y lo envuelve en un abrazo, como madre o amante protectora… y le habla al oído, luego se va.
Seguía el espectáculo. El se puso de pie y con hojas en la mano dijo que era su turno y nuevamente trató de leer. No podía. Iba viendo los textos y soltando las hojas, como tirándolas al desperdicio… al ya se acabó… -Esto no! Se sentó de nuevo. Dijo Música…, asintiendo a los reclamos cada vez mas fuertes del público… La música sonaba y bien, pero imposible que el público pudiese atenderla y concentrarse en el concierto de piano y violín que se ejecutaba. El joven se paró y en un momento dado se acercó al violinista y lo besó en la mejilla. Los músicos muy profesionales parecían no darse por entendidos de lo OTRO que allí sucedía.
Un alto señor de pelo blanco y camisa de cuadritos blancos y rojos atravesó toda la sala, subió al escenario, se acercó a la butaca, lo tomó del brazo, le dijo algo Y SE LO LLEVO. Lo sacó de la sala. Los músicos seguían tocando… Difícil inmersionarse en su arte.
Regresa el señor y se dirige al público. Pide las excusas correspondientes como Organizador y solicita que continúe el acto, que tenemos dos grandes músicos que quieren presentarlo. El público protestó, pero terminó aceptando.
Drama de Drogadicción. ¿Vicio o enfermedad? ¿Problemas mentales? … La droga provocante de la necesidad irreprimible por consumir la sustancia maldita, privándose en este caso Guillaume Depardieu de haber logrado esa tarde el éxito esperado, que reforzara sus intentos de recuperación. Hombre de 37 años, de vida tumultuosa, actor de varias películas, triunfador y perdedor, fue amputado de una pierna en 2003 consecuente a una infección contraída en un hospital, camina perfectamente, crea una Fundación para ayudar a personas con problemas similares al que él sufrió, ha estado en prisión, en 1993 por tráfico de heroína y luego por conductas irregulares, contestatario de su padre…
El público, que había ido a disfrutar de una tarde de poesía y música, salió absolutamente frustrado, además de haber presenciado un espectáculo dramático imprevisto. Eso sí, el espectáculo MÁS REAL que yo haya visto en mi vida en una escena. No fue mise en scène, fue confrontar el comportamiento de cualquier drogadicto que se autodestruye, en este caso cuando ha firmado un nuevo contrato y trata de funcionar en sociedad dentro de su profesión.
Maria Cristina Capriles
Chalais, 9 de junio de 2008
Epílogo:
Guillaume Depardieu fue un muy buen actor, hijo del gran actor Gerard Depardieu, murió el 13 de octubre del 2008, a los 37 años, a causa de una neumonía fulminante. ¡A los cuatro meses de este relato!