Empatía con una idea
28 de julio de 1994Conferencia en el IV Encuentro Iberoamericano de Cine y Video Científico y Tecnológico
27 de octubre de 1994Este articulo genera un enfrentamiento a la nuevas tecnologías que deben los Venezolanos, aprender a domesticar, expone un paralelo a la negación que se envuelve en el miedo de desafiar que la sociedad está viviendo una etapa revolucionaria que se debe vencer para poder insertarse en el mercado y finaliza preguntándole al gobierno si está dispuesto a enfrentar este miedo con un beso que los acerque.
“La revolución que traen consigo las nuevas tecnologías esta hecha no para el atraso ni la independencia, sino para abrir horizontes.”
Sorprende y abruma el leer a algunos importantes poetas, escritores, profesores, filósofos e intelectuales de vieja data, denigrar de las nuevas tecnologías. En todos los campos del saber y a partir de la década del 80 se avanza, no a pasos sino cual a saltos dados en área no gravitacional, en la creación, diseño, desarrollo y producción de nuevas tecnologias. Son revolucionarias, no evolutivas, las conquistas alcanzadas en las áreas de la información y la comunicación y hay quienes no las quieren aceptar. Tienen miedo de acercarse a ellas y no se atreven pragmáticamente a "probarlas". El no, está a flor de sus labios y pluma.
Se les recomienda, a estos importantes aludidos, hacerlo de inmediato.
Estamos seguros, los partidarios de su opuesto, es decir, sus contrincantes y a la vez amables maestros, que cambiarán de óptica en 180º. Además, hedonisticamente hablando, comenzarán a disfrutar, a sentir el placer del dominio de la máquina y los programas en la creación de diseños y obras asistidos por computadores.
Los que denigran de las máquinas, concretamente del computador, requieren recibir una mínima informacion sobre lo que trata todo este asunto. Un pequeño curso de Introducción al Microcomputador podría ayudarlos. Cuando conozcan que no es el hardware de las máquinas a las que detestan cual rebeldes sin causa, sino el utilizar los softwares o programas que bien podrían ser creados por ellos mismos o por venezolanos que se abocan a hacerlo, así como el usar a discreción los programas que se ofrecen en el mercado, verán que elevan su inteligencia natural a la enésima potencia. También podrán disfrutar más de los libros, enciclopedias, datos, música e imágenes guardados hasta ayer en hojas de papel, cintas y acetatos desperdigados y hoy con posibilidad de ser digitalizados y archivados en el computador. Los usuarios, como podrían hacerlo también los cultos disidentes de la tecnologia (algunos firman en esta misma página), pueden acceder a Multimedia y producir sus obras con textos, sonidos e imágenes simultáneamente. Si prueban, cambiarán de criterio, Luego dírán: Es taba ciego.
Como sabemos, en el país de los clegos el tuerto es rey. Resulta que los acá aludidos no alcanzan ni a tuertos... y no siendo ciegos, sucede que se tapan los ojos. También está ciego el régimen impositivo de Hacienda, al pechar los computadores y sus periféricos. (En Argentina, por cierto, están libres de gravámenes). Los niños, jóvenes, investigadores, creadores, profesionales y empresas que se apoyen en el nuevo instrumento, la nueva herramienta para producir cultura, educación, formación, comunicación, obras, por tanto, riqueza, se insertarán en el mundo postmoderno, el cibernético. Los que no, se quedarán y ese rezago podrá alcanzar los límites de la marginalidad.
La revolución que traen consigo las nuevas tecnologias está hecha no para el atraso ni la dependencia, sino para abrir horizontes. El computador se vuelve cual un juguete en manos del usuario, y su dominio es para el creador y productor la nueva manera de hacer libros, construir imágenes, producir sonidos y música. El ensamblaje de estos últimos elementos produce los CD-ROM... y no requerimos a las trasnacionales, como se critica por allí, para invadirnos con sus programas. Las máquinas que han puesto en los mercados y por cuya supremacía compiten, permiten crear nuestros propios programas, plasmar nuestra idiosincrasia, adentrarnos en el futuro a la par que los países desarrollados. Los productos que brotan de esos instrumentos tienen derechos de autor. Desde ya, más todavía en 1995 y especialmente para los inicios del siglo XXI, se multiplicarán los CD-ROM en la educación, la formación, la cultura, el entretenimiento...
Intelectuales, universidades y el mismo Gobierno en Venezuela, deben interrogarse si le tienen miedo a las nuevas tecnologias. Como buenos machos, todos dirán que nadie lo tiene, ¿Por qué critican? ¿Por qué se vanaglorian algunos de no tocar al ordenador? Entonces, ¿está equivocada la tecnologia, es un error?, ¿avasalla al hombre?, ¿las multinacionales nos rinden? Previo a sucumbir ante esta dialéctica ¿téndrán los aludidos el valor de adentrarse en sus fauces para dilucidar si realmente muerde, o lo que hace es dar un dulce beso de amor?
Fuente: Periódico el Nacional Pág. A-4
23 de Septiembre de 1994
